Nombre del autor:Consultora CRESCA

Experiencia

Cuando la escuela se abrió al territorio y comenzó a sembrar identidad

Raigambre y vegetación del Proyecto Pachamama 📍 Santa María y San José🗓️ 2024 – en adelante Este proyecto nace de la articulación con escuelas de la región para vincular la educación con el desarrollo territorial. En Entre Ríos y San José, acompañamos a docentes y directivos en procesos de reflexión sobre su rol social, organizamos jornadas sobre identidad cultural y proyectamos iniciativas como el Programa Pachamama, que transforma una efeméride en un plan anual de fortalecimiento cultural. El Nodo muestra que la escuela puede ser mucho más que un aula: un motor de arraigo, un espacio de identidad y un actor clave en la construcción de comunidad.

Hidroponia del Valle
Experiencia

Innovar desde el desierto: la hidroponía como esperanza para el Valle

Proyecto Productivo Pedagógico Hidroponía del Valle de Yokavil 📍 Santa María – Loro Huasi🗓️ 2025 – en adelante Con docentes del CFP N.° 2 de Santa María y productores locales, impulsamos la iniciativa Hidroponía del Valle: un proyecto innovador que busca producir hortalizas de calidad con un uso eficiente del agua. Se construye un invernadero experimental y se realizan talleres técnicos, encuestas de mercado y espacios de cohesión grupal. El proyecto combina innovación tecnológica, educación y arraigo: forma a jóvenes y productores, promueve la producción sustentable y abre un nuevo horizonte para el Valle de Yokavil. El recorrido social de la gestación del Proyecto Productivo Pedagógico Hidroponía del Valle del Yokavil El siguiente texto fue escrito, a fines de agosto 2025, por el grupo de docentes y productores responsables del proyecto, con la intención de relatar los pormenores de esta experiencia. Como todo sueño que está destinado a generar un cambio en la sociedad, éste, surge como un anhelo compartido, ese anhelo que le da legitimidad genuina.  Todo comenzó en la finca de un agricultor de Loro Huasi, Santa María, provincia de Catamarca. Allí, un grupo de agricultores conjuntamente con un grupo de docentes del C.F.P. N° 2, pensaron que sería posible trabajar con un sistema de cultivo diferente, al menos para nuestro pueblo.       A partir de ese momento, se pusieron en marcha una serie de acciones; algunas se llevaron a cabo en grupo, otras de manera individual, pero todas ellas, siempre en equipo.  Darle vida a este término, en la sociedad actual, es un verdadero desafío, y, sin embargo, estas personas lo lograron.  Porque desde sus diferentes saberes, experiencias, y expectativas personales, pudieron aportar su granito de arena para el proceso que se estuvo viviendo.       Una de las primeras actividades que se realizaron, fue visitar los invernaderos del medio, registrando los detalles de su infraestructura y de los motivos por los que no se encuentran trabajando en este momento. Y la mayoría de ellos, tuvieron un común denominador, que hubo desajustes entre los objetivos planteados y los resultados obtenidos, tanto por problemas técnicos, como humanos.      Por otro lado, el recorrido continuó por un estudio de mercado, que se ejecutó a través de dos modelos de encuestas, una que se dirigió a la comunidad en general, y otra dirigida a los comerciantes gastronómicos del valle, tanto de Santa María, como en Amaicha del Valle, ya que sus habitantes se trasladan a nuestro pueblo a comprar la mayoría de sus insumos.  A continuación, se comenzó a diseñar un modelo de invernadero, tanto para la unidad productiva como para la unidad pedagógica. Se trabajó en diseños de planos manuales, realizados por los integrantes del grupo; de los sistemas internos, de la estructura y de un anexo de usos múltiples, cuyo detalle puede apreciarse en el anexo imágenes de este informe.  Además, se buscaron presupuestos de materiales de los mismos.  Cabe señalar, que, para las dimensiones de ambos invernáculos, se tomaron fotografías a los terrenos donde se pondrían los mismos, desde varias perspectivas, incluyendo el uso de un dron.      Paralelamente, se buscaron datos meteorológicos de las estaciones existentes en Santa María; y se planificó la toma de muestras de agua para manejar información precisa de los valores físico-químicos y biológicos y de conductividad de las mismas.  Luego de varias averiguaciones, se decidió realizar los antedichos análisis, a través de I.N.T.A. sucursal Santa María, por medio del Ing. Carlos Segura, quien se mostró muy predispuesto a apoyar este emprendimiento comunitario.      Al mismo tiempo, se buscó información sobre esta técnica agrícola, en personas que ya están trabajando con la misma, tal es el caso de la Ing. Emilia Roberts, quien tiene su invernáculo en San Fernando de Catamarca. Ella muy gentilmente nos brindó sus saberes vía zoom.  También se gestionaron capacitaciones referidas a este tema; una de las mismas se llevó a cabo en las instalaciones del C.F.P. N° 2, y estuvo dirigida a una de las integrantes, la señorita Romheli Huber, quien cursa su último tramo para recibirse de Ing. Química, por lo que su capacitación fue sobre el control de PH en las soluciones acuosas que se utilizarían en el sistema hidropónico con el que vamos a trabajar.  Días más tarde, se gestionó una capacitación sobre Cultivos hidropónicos, dictada por el Ing. Carlos Segura de I.N.T.A., y se llevó a cabo en las instalaciones de Agronomía de Zona de Santa María.  La misma estuvo dirigida a todos los integrantes del grupo, y fue extensiva a los alumnos de la Tecnicatura Hortícola, a cargo del profesor Luis Córdoba, de la institución educativa involucrada.  En la misma se disiparon varias dudas.      Otra de las actividades propuestas, es la visita al invernadero de la Ing. Roberts, para ello, se gestionó desde la dirección del C.F.P. N°2 el recibimiento del grupo en sus instalaciones; y se gestionó el transporte desde el grupo, en la oficina del Ing. Miguel Paredes, quien informa que la aprobación de la solicitud, tiene un curso de dos meses en sus diferentes tramos administrativos.  Por lo que se decidió realizar la gestión por medio de los municipios, a fin de obtener una respuesta más pronta.      Finalmente, se distribuyeron entre los integrantes del grupo, las actividades que se llevarán a cabo en lo sucesivo; con roles más definidos, y desde las posibilidades y habilidades de cada quien.  Puesto que, como expresamos al inicio de este informe, somos un grupo heterogéneo; vamos desde quienes desde muy niños aprendieron el trabajo de la agricultura, porque les tocó insertarse a esta noble actividad por las necesidades y la cultura de sus familias, pasando por aquellos que se formaron profesionalmente para ese desempeño, desde un conocimiento técnico-científico, como es el caso de los ingenieros que forman parte de este proyecto; hasta los docentes, que con sus inquietudes académicas, desean transmitir un contenido significativo a las nuevas generaciones.  Entre todos, pudimos formar un verdadero equipo, un grupo pre-cooperativo que nació con una ilusión, seguramente personal, pero con un convencimiento genuinamente colectivo.

Experiencia

Casa Betania: el sueño turístico-gastronómico de Minas Capillitas

Comunidad Minas Capillitas 📍 Andalgalá🗓️ 2024 – en adelante En Minas Capillitas, el deseo de impulsar un emprendimiento turístico-gastronómico se combina con el desafío de fortalecer la vida comunitaria. Desde CRESCA acompañamos instancias de capacitación y reflexión, que hoy encuentran un punto de apoyo en Casa Betania, espacio elegido como sede del proyecto. El proceso ha sido también de transformación interna: los comuneros empiezan a reconocerse como actores de su propio destino y a revalorizar la organización comunitaria como motor para concretar sueños.

Experiencia

Sembrando saberes: la Comunidad Ingamana en busca de su futuro colectivo

Comunidad Originaria Ingamana 📍 San José, Santa María, Catamarca🗓️ 2024 – en adelante La Comunidad Ingamana transita un proceso de búsqueda y reconstrucción institucional. Nuestro acompañamiento se centra en fortalecer el Consejo de Delegados, mejorar la comunicación interna y recuperar el sentido colectivo. A partir de este trabajo surgió el proyecto integral “Sembrando Saberes”, que articula producción, cultura y turismo desde la cosmovisión ancestral. El camino no está exento de tensiones, pero cada encuentro moviliza conciencia y renueva el compromiso de los comuneros por sostener su identidad y proyectar un futuro con arraigo territorial.

Experiencia

La planta de nueces del Shiquimil como motor de un nuevo arraigo

Asociación de Productores y Emprendedores del Shiquimil 📍 Paraje Entre Ríos, San José, Catamarca🗓️ 2025 – en adelante En el paraje Entre Ríos, la planta procesadora de nueces es el corazón de un proyecto más amplio: revitalizar la economía local e integrar a la comunidad en un camino de desarrollo compartido. Con la Asociación del Shiquimil trabajamos en fortalecer la organización, ordenar procesos, diseñar planes de negocio y articular con la escuela y otros actores clave. El trabajo conjunto abre nuevas perspectivas: la escuela se vincula al proceso productivo, los jóvenes se sienten parte y la comunidad comienza a pensarse como protagonista de su propio desarrollo.

Experiencia

Musquy: construyendo un turismo rural comunitario en San José

Turismo Rural Comunitario “Musquy” Asociación Civil 📍 San José, Santa María, Catamarca🗓️ 2025 – en adelante Musquy reúne a artesanos y prestadores turísticos de San José que se propusieron mostrar la riqueza cultural y natural de los Valles Calchaquíes desde su propia identidad. Con ellos trabajamos en el fortalecimiento organizativo, la comunicación interna y la planificación colectiva. También los acompañamos en su primera Asamblea Ordinaria y en la preparación de su participación en el Festival Belén, Cuna del Poncho, donde compartieron experiencias con otras organizaciones.El proceso combina lo institucional y lo humano: rescatar valores, consolidar acuerdos y dar visibilidad a una propuesta turística que nace del territorio y crece con la fuerza de la cooperación.

Experiencia

Cuando las mujeres de El Peñón se organizaron para tejer futuro

Cooperativa de Trabajo Textil “Virgencita de la Peña” 📍 El Peñón, Departamento Antofagasta de la Sierra, Catamarca🗓️ 2021 – 2022 En el corazón de la puna catamarqueña, un grupo de mujeres de la localidad de El Peñón decidió dar un paso transformador: organizarse para conformar una cooperativa de trabajo textil propia. Desde CRESCA acompañamos este proceso entre 2021 y 2022, combinando asistencia técnica, formación y contención grupal. El desafío no fue solo constituir jurídicamente la cooperativa —gestión de matrícula, CUIT, libros sociales y encuadramiento fiscal—, sino sobre todo abrir un espacio de educación no formal donde las mujeres pudieran reconocerse como protagonistas de un proyecto colectivo. Allí se trabajaron valores esenciales: la responsabilidad compartida, el sentido de pertenencia, el diálogo y la confianza mutua. El camino también implicó pensar el futuro productivo: se diseñó un plan de negocios con dos unidades. Una industrial, destinada a confeccionar indumentaria de trabajo y ropa blanca; y otra artesanal, que revaloriza saberes locales a través del tejido en fibra de vicuña, un arte transmitido de generación en generación y de altísimo valor cultural y económico. Acompañamos además con la provisión inicial de insumos y herramientas, gestiones institucionales y la apertura de vínculos con otros actores cooperativos y empresariales. Pero lo más valioso fue el crecimiento de las propias asociadas: de mujeres que participaban tímidamente a socias que empezaron a reconocerse como dueñas de su destino y constructoras de un proyecto común. Este proceso mostró con claridad que organizar una empresa social en territorios postergados no se limita a crear puestos de trabajo. Es también generar identidad, dignidad y arraigo. La Virgencita de la Peña no solo representa la posibilidad de producir textiles, sino el símbolo de cómo un grupo de mujeres puede transformar la realidad local cuando se une en torno a la cooperación.

Arañitas Hilanderas de Belén CRESCA
Experiencia

El camino de las Arañitas Hilanderas de Belén hacia la autogestión

Cooperativa Arañitas Hilanderas de Belén 📍 Belén, Catamarca🗓️ 2009 – en adelante La Cooperativa Arañitas Hilanderas de Belén es un símbolo de perseverancia, empoderamiento femenino y rescate cultural. Nació en el contexto de la crisis de 2001, cuando un grupo de mujeres decidió unirse para sostener a sus familias a través del tejido. Lo que comenzó como la venta de comidas para comprar materia prima, se transformó en una organización que hoy inspira a toda la región. Desde CRESCA acompañamos a las Arañitas en distintas etapas de su camino. Nuestro aporte se centró en fortalecer su organización interna, capacitarlas en temas de gestión cooperativa y abrir espacios de reflexión sobre la identidad de la marca que las distingue. Junto a ellas trabajamos en la búsqueda de financiamiento, en el entendimiento de la ley cooperativa, en la definición de precios para mercados internacionales y en la proyección de un modelo de desarrollo ecológico vinculado a la donación de un predio por parte del municipio de Belén. Lo más valioso de esta experiencia no está solo en la mejora productiva o en los logros de comercialización, sino en el crecimiento colectivo. Las Arañitas aprendieron a organizarse en cadena de valor —desde el hilado y teñido hasta el tejido y terminación— y a consolidar un espacio de sororidad, donde la convivencia y el apoyo mutuo fortalecen tanto como la lana que hilan. La resiliencia del grupo quedó demostrada en cada crisis, desde las dificultades impositivas hasta la pandemia, que enfrentaron con creatividad y nuevas estrategias de venta. El acompañamiento de CRESCA siempre buscó orientar y facilitar, sin sustituir su protagonismo: fueron ellas quienes definieron el rumbo, recuperando saberes ancestrales y proyectando un futuro que combina identidad cultural, trabajo digno y sostenibilidad. Hoy, Arañitas Hilanderas es más que una cooperativa: es un ejemplo vivo de cómo la cooperación, la autogestión y el empoderamiento de las mujeres pueden transformar la realidad local.

Experiencia

Cooperativas del Oeste Catamarqueño se organizan para crecer juntas

Encuentros de Cooperativas del Oeste Catamarqueño 📍 Belén, Catamarca🗓️ 2022 En 2022 organizamos, junto a diversas entidades de la región, el 1° y 2° Encuentro de Cooperativas del Oeste Catamarqueño, realizados en Belén. Estos espacios nacieron con la convicción de que conocernos, escucharnos y reconocernos como parte de un mismo movimiento es el primer paso para fortalecer la integración. El primer encuentro, celebrado en la sede de la Cooperativa Arañitas Hilanderas, fue un espacio de presentación y diálogo sincero entre cooperativas de distintos rubros. Allí surgieron preguntas claves: ¿por qué integrarnos?, ¿para qué integrarnos?, ¿de qué manera podemos hacerlo? La reflexión colectiva abrió el horizonte hacia la posibilidad de constituir una Federación Regional. En agosto de ese mismo año se llevó a cabo el segundo encuentro, en el que profundizamos sobre la figura de una federación y sus potencialidades: mayor fuerza de negociación, proyectos de envergadura conjunta, visibilidad comunitaria, defensa de intereses comunes y transmisión del cooperativismo a las nuevas generaciones. Más allá de los debates técnicos, los encuentros dejaron un mensaje claro: la unión es la herramienta más poderosa para fortalecer a las cooperativas de base y a las comunidades en las que se insertan. Este proceso de construcción colectiva sigue abierto y plantea un camino de futuro, en el que la integración regional se vuelve clave para sostener el desarrollo autogestivo. Participaron también de la organización y convocatoria: Cooperativa Arañitas Hilanderas de Belén Ltda., Escuela Cooperativa 20 de Diciembre, APINOC, Cooperativa de Trabajo Textil Virgencita de La Peñas, INTA y CGCYM.

Experiencia

Comunidades que enseñan: diálogo, saberes y organización en la puna catamarqueña

Abordajes comunitarios en el Norte Grande de Belén y Antofagasta 📍 Barranca Larga, Laguna Blanca, El Peñón y comunidades diaguitas – Catamarca🗓️ 2021 – 2022 En 2021 iniciamos un proceso de acompañamiento comunitario en distintas localidades de la puna catamarqueña, con el propósito de fortalecer la organización social y abrir espacios de educación no formal. La iniciativa abarcó comunidades como Barranca Larga, Laguna Blanca, El Peñón y territorios de la Nación Diaguita. El primer paso fue el diagnóstico sociológico, que nos permitió comprender las condiciones de vida, la realidad educativa, productiva y cultural, así como la riqueza de los saberes ancestrales y las dinámicas comunitarias. Con esa base, se desplegó un trabajo en terreno que combinó entrevistas, talleres y encuentros con productores, escuelas, cooperativas y organizaciones sociales. En Barranca Larga se consolidó el diálogo con la Asociación Rural, que reúne a productores agropecuarios, y se abrió la perspectiva de vincular su experiencia con las escuelas y con iniciativas turísticas de base comunitaria. En Laguna Blanca, trabajamos con la Cooperativa Mesa Local y las escuelas primaria y secundaria, con el fin de articular educación y producción, y poner en valor el cooperativismo y la identidad territorial. En El Peñón, los clubes deportivos encontraron un espacio de orientación para fortalecer su gestión institucional. Y en comunidades diaguitas, el trabajo se centró en promover un abordaje intercultural que respete cosmovisiones y formas de organización propias. Esta experiencia mostró que cada comunidad tiene la fuerza y la capacidad para proyectar su propio desarrollo cuando se crean las condiciones de encuentro, escucha y construcción compartida. Nuestro rol fue acompañar, orientar y facilitar procesos de diálogo que siguen abiertos y que siembran bases para un futuro con mayor cohesión social y sostenibilidad territorial.

Scroll al inicio